google-site-verification=3NoeKnCC4L5iczeVyWdHsbs0Oi8Kgd6SAChtTNLojvw ¿TE QUIERES?

¿TE QUIERES?

 

 

Tal vez no te hayas planteado esta pregunta, o quizás sí. Tal vez la respuesta haya sido positiva o quizás negativa. Puede que tal vez la creas innecesaria, o lo mejor sí pero no la haces por temor a la respuesta. Puede que creas que es innato y por tanto no necesario cuestionarlo, es decir, nos queremos porque está en nuestra naturaleza humana. Incluso puedes considerar que hacerlo sea un signo de egoísmo y que deben ser los demás los que te muestren cariño si lo mereces.

 

Si escucháramos lo que el corazón nos pide, sin limitaciones sociales impuestas por el entorno cultural y sobre todo por nosotros mismo, muchas situaciones que nos hacen sentir mal dejarían de suceder. Somos nosotros quienes conocemos nuestras necesidades y carencias, los que podemos hacer y pedir para que sean satisfechas a nosotros mismos y a los demás.

 

Amarse supone cuidarse por encima de cualquier otra necesidad, ya que si no estamos bien tanto física como anímicamente no es posible que podamos cuidar y amar a los que nos rodean. No hablo de narcisismo sino de atender a los signos de que algo va mal para que lo remediemos.  Quererse es dejar de mendigar el cariño de los demás y estar seguro de que somos merecedores de todo el amor que un ser humano puede sentir, y desde ese aprendizaje procesar amor a nuestros seres más cercanos.

 

El desgaste emocional de una enfermedad crónica como la diabetes, ya seas tú quien la padece, tú hijo u otro familiar, automatiza las acciones de cuidado pero solo las relacionadas con ella y desvanece las demás. Pone al trastorno por encima de cualquier otra necesidad, incluso a veces sirve de recurso para no realizar preguntas y actos que desearíamos cumplir y nos dan miedo las respuestas. Un déficit metabólico aun siendo importante no lo es todo, solo es un conjunto de cuidados específicos que deben unirse a los demás. No hace especial ni diferente a quien lo tiene del resto de la humanidad, si le hace ser más susceptible de olvidarse de quererse siempre y olvidarse de que existen muchas más cosas no relacionadas con la diabetes que con ella. Cierra el objetivo a una sola dirección, que impide ver el todo.

 

Pregúntate ¿Te quieres?, si la respuesta es “no lo suficiente” o “no se” hazte la siguiente ¿Por qué?, la respuesta debe darte pistas de qué y cómo satisfacer esas carencias. Si la respuesta fuera positiva enhorabuena realmente sabes vivir plenamente y sería muy positivo que lo extendieras a tu entorno inmediato.

 

Amarse es tener una relación sana con uno mismo, cuidarse es querer vivir plenamente sin obstáculos ni escusas para hacer al otro responsable de nuestros déficits y miedos. Por eso es tan importante aprender a quererse, es decir aprender a ser responsable de nuestro cuidado integral donde lo físico y lo psicológico tienen el mismo peso.

Os propongo un ejercicio, cada día haceros un regalo. Por ejemplo, una sonrisa ante el espejo antes de salir de casa y decir vuestro nombre en voz alta seguido de un buen deseo e intentar recordar esa frase el resto del día.

 

Luisa Belinchón Martínez

Psicóloga, M-22387